Mujeres
Sintiéndome parte de un vórtice
Donde el mundo siempre será más hermoso que yo
Al filo de la paradoja
El mundo no existiría sin mi estirpe
Buscando casi un príncipe azul
Que sepa cuidar y destruir
Donde nuestro don es considerado una tortura
Y aun ante el resto de las miradas del mundo
No podemos mostrarnos tan carnales como nuestros
antagonistas
Siendo histéricamente compulsivas por la belleza
En la que podemos perder nuestra vida entera
Encasillada dentro de una feminidad traicionera
Donde debemos ser modelos de tortura para el resto de
nuestro linaje
Obligándonos a consumirnos en incongruencias sin sentido
Todas… metidas dentro de un espejo
Y podemos ser Madres de niños ajenos
Hermanas de seres celosos
Hijas de padres centinelas
Novias de hombres cambiantes
Pero esposas del amor de nuestra vida
Sin el temor de sentirnos atadas a solo una alma en todo el
mundo
Lo daríamos todo o la nada
Por dejar de llorar y proteger lo que amamos
Quizás algunas de nosotras pierden el rumbo de nuestro deber
tácito
Queriendo ser “solo ellas mismas” y ignorando el hecho de
perderse por perseguir un sueño ilusionista
Nacimos para necesitar abrazos
Y dormir con la camisa de nuestro amante
Ser compasivas aun con individuos lascivos
Y cumplir las necesidades de seres corruptos que nos usan
como usan una extensión de su cuerpo
Perdiendo todo símbolo de pureza al darle a alguien que
amamos lo más “sagrado” que tenemos
Y perdiéndolo porque esa persona no nos supo amar
Llorando por no ser lo suficientemente fuertes
Y al mismo tiempo somos necesariamente débiles
Somos tan extrañas y simples a la vez
Seguiremos buscando en los ojos del mundo nuestro propio
lugar
Aun cuando seamos confinadas a estar dentro de la palma de
el universo entero...
No hay comentarios:
Publicar un comentario