Verso I
Asciendo, tan
alto como el astro rey mismo
Me dejo caer,
y me siento tan sutil, tan ágil
Tan simple,
tan pura como la nieve
Renazco, Resurjo como la ultima entre mi raza y
Cada uno de
mis penares se mortifican en una armadura sobre mi
Destruyo algunas
cadenas, transmuto ciertas posibilidades…
Verso II
Allí, en ese
infinito, veo desde arriba todo lo que me rodea,
Esquivo en el
aire cada secuela, lucho hasta el final con cada corriente;
Con cada
torbellino que me aleje de mi destino original
Dejo en el eco
del aire mis bramidos, expando cada uno de mis llamados
Verso III
Busco en la
luz del sol, tan forastera a mi antes y tan mía interiormente
El albor que
necesito para aliviar a los que amo, para seguir adelante,
Contra cada
ventisca mi cuerpo ha de salir cortado, dañado, pero siempre listo
Para
adentrarse más en la pesquisa de aquellos que necesitan mi voz como guía.
Verso IV
Hay un miasma
en mí que debe sucumbir
Hay sombras
que solo me sirven para distinguir la diferencia entre Las oportunidades y los
errores
Puedo ver un
horizonte limpio de lagrimas brotando por sobre la noche eterna.
Y recuerdo al
fin el sacrificio de estar viva.
Verso V
Y esta alma de
animal es mía
Soy un cuervo
con plumaje negro y alma blanca
Mas jamás un
ángel, ni mucho menos un demonio
Soy solo un
alma que desea tarde o temprano regresar a la tierra de la que surgió
Verso VI
Hay una
inocencia derrochada que en mi persiste
Busca ver más
allá de las nimbos, las estrellas
Busca acertar más
allá de los cadáveres, la vida
Quiere soñar
con despertar en un universo distinto, pero imperturbable
Quiere soñar
otra vez….
Verso VII
Este bosque de
luna es único pero no solo mío
Se que en
algún lugar hay otra sombra mas rápida que me sobrevuela de cerca
Mas aun no le
temo, ni de el me escabullo,
Ya que no hay
forma de que pueda escapar de sus garras...
Verso VIII
Y lo siento en
la luna, en cada rincón de este monte
Lo siento
cerca de mí, tal vez protegiéndome…
Muchas veces
acechándome
Puedo verlo,
mas nunca seguirlo, el aun pertenece al día,
Y bien se que
yo aun tengo tareas pendientes del otro lado del espacio
Verso IX
Pero estamos
al fin, en el mismo hábitat
Mirando a los
mismos astros…
Escuchando los
clamores del otro
Deseando
silenciar la pena y fundir nuestras existencias en la misma dimensión
Yo soy su
presa perfecta, el es mi perfecto perseguidor.
Sabemos todo
uno del otro, sin necesidad de buscar sentido a nuestras mutuas existencias.
Verso X
Y la última
chance se ha dado, no más inquietudes ni desconsuelos
La vida me ha
atrapado luego de un letargo donde al fin se que la carroña fue mi corazón en
si mismo.
Seré capaz de
glorificar mi vuelo, me hallaré hábil de reñir con más fuerzas,
Seré ese
cuervo blanco que no defraude a su Apolo y continúe el pasaje hacia su
pandemonio abandonado.