miércoles, agosto 08, 2012

Shiroi Karasu


Verso I
Asciendo, tan alto como el astro rey mismo
Me dejo caer, y me siento tan sutil, tan ágil
Tan simple, tan pura como la nieve
Renazco,  Resurjo como la ultima entre mi raza y
Cada uno de mis penares se mortifican en una armadura sobre mi
Destruyo algunas cadenas, transmuto ciertas posibilidades…

Verso II
Allí, en ese infinito, veo desde arriba todo lo que me rodea,
Esquivo en el aire cada secuela, lucho hasta el final con cada corriente;
Con cada torbellino que me aleje de mi destino original
Dejo en el eco del aire mis bramidos, expando cada uno de mis llamados

Verso III
Busco en la luz del sol, tan forastera a mi antes y tan mía interiormente
El albor que necesito para aliviar a los que amo, para seguir adelante,
Contra cada ventisca mi cuerpo ha de salir cortado, dañado, pero siempre listo
Para adentrarse más en la pesquisa de aquellos que necesitan mi voz como guía.


Verso IV
Hay un miasma en mí que debe sucumbir
Hay sombras que solo me sirven para distinguir la diferencia entre Las oportunidades y los errores
Puedo ver un horizonte limpio de lagrimas brotando por sobre la noche eterna.
Y recuerdo al fin el sacrificio de estar viva.


Verso V
Y esta alma de animal es mía
Soy un cuervo con plumaje negro y alma blanca
Mas jamás un ángel, ni mucho menos un demonio
Soy solo un alma que desea tarde o temprano regresar a la tierra de la que surgió

Verso VI
Hay una inocencia derrochada que en mi persiste
Busca ver más allá de las nimbos, las estrellas
Busca acertar más allá de los cadáveres, la vida
Quiere soñar con despertar en un universo distinto, pero imperturbable

Quiere soñar otra vez….

Verso VII

Este bosque de luna es único pero no solo mío
Se que en algún lugar hay otra sombra mas rápida que me sobrevuela de cerca
Mas aun no le temo, ni de el me escabullo,
Ya que no hay forma de que pueda escapar de sus garras...


Verso VIII

Y lo siento en la luna, en cada rincón de este monte
Lo siento cerca de mí, tal vez protegiéndome…
Muchas veces acechándome
Puedo verlo, mas nunca seguirlo, el aun pertenece al día,
Y bien se que yo aun tengo tareas pendientes del otro lado del espacio


Verso IX

Pero estamos al fin, en el mismo hábitat
Mirando a los mismos astros…
Escuchando los clamores del otro
Deseando silenciar la pena y fundir nuestras existencias en la misma dimensión
Yo soy su presa perfecta, el es mi perfecto perseguidor.
Sabemos todo uno del otro, sin necesidad de buscar sentido a nuestras mutuas existencias.

Verso X

Y la última chance se ha dado, no más inquietudes ni desconsuelos
La vida me ha atrapado luego de un letargo donde al fin se que la carroña fue mi corazón en si mismo.
Seré capaz de glorificar mi vuelo, me hallaré hábil de reñir con más fuerzas,
Seré ese cuervo blanco que no defraude a su Apolo y continúe el pasaje hacia su pandemonio abandonado.


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