Hace ya tantos soles
que mis mañanas se convirtieron a colores de oficina…
Hace ya tanto tiempo
que no distingo el “valor” en esos arcoiris de papeles…Ya... no encuentro el
hogar dentro de tantos lugares…
Hace ya tanto que
corro antes de saber a donde debo ir…
Fue mi corazón el que
Eligio esto como castigo a mi salvación, como patrimonio a mi lealtad absoluta…
Y así crecí… fueron
pasando mis albas… creando rutinas eficientes… buscando cumplir una cuenta
regresiva al azar como mi fiel horario puntual.
Quise saber como se
siente la fuerza del dinero y descubrí cuan poco valen las ambiciones ajenas…
Casi como una balanza cayendo eternamente en su mismo desequilibrio, así es la
ley de oferta y demanda que gobierna nuestro mundo…
Y miro al cielo y
descubro cuan lejos me llevo mi trabajo del resto… siempre rodeada de gente que
odio pero no conozco, Siempre silenciada por la discreción, paradójicamente pierdo mas cortesía conforme
a mas me entremezclo en mi entorno…
Será acaso que esas
larvas hambrientas de fortuna terminan consumiéndome a mi y a mi paciencia en vez de lo que quieren consumir? Será
acaso que ya no veo en el dinero algo mas que otra manzana de la discordia?
Veo cosas que me
enervan pero soy incapaz de decir que no, Siento mi alrededor tan falso como
una moneda de madera y aun así… es tan real.
Es esta mi condena…
tanta inapetencia por mis deberes Y tanta ambición de anarquía que brota desde
mi pecho…
No hay comentarios:
Publicar un comentario